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DIABETES

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DEPORTE Y DIABETES

  • toguetherchallengi
  • 19 nov 2020
  • 4 Min. de lectura

Las personas con diabetes pueden hacer ejercicio y practicar deporte al mismo nivel que cualquier otra persona.

¿Cómo ayuda el ejercicio a las personas que tienen diabetes?

He aquí algunos de los efectos beneficiosos del ejercicio físico:


  • Fortalece los huesos y los músculos.

  • Reduce el riego de cardiopatías y de algunos tipos de cáncer.

  • Mejora la coordinación, el equilibrio, la fuerza y la resistencia.

  • Aumenta el nivel de energía.

  • Contribuye a que la insulina desempeñe mejor su función, lo que ayuda a mantener las concentraciones de azúcar en sangre dentro de los límites saludables.

  • Quema calorías, lo que ayuda a alcanzar y mantener un peso saludable.

  • Fomenta el trabajo en equipo, el espíritu competitivo y la valentía.

  • Ayuda a elevar la autoestima y la seguridad en uno mismo.

  • Ayuda a liberar tensiones y a afrontar el estrés, aparte de relajar y levantar el ánimo.

  • Ayuda a aclarar las ideas y a focalizar mejor la atención.

Cualquier tipo de ejercicio es estupendo –se trate de sacar a pasear al perro o de practicar un deporte de equipo. Pero es importante que lo practiques cada día. Cambiar los hábitos a fin de poder hacer ejercicio cada día puede costar bastante al principio. Pero la mayoría de la gente dice que, en cuanto empieza a notar los efectos beneficiosos del ejercicio, se engancha a él. A partir de ese momento, resulta más fácil seguir haciendo ejercicio. Pero hay algunos datos que necesitas saber sobre el ejercicio y la diabetes.

¿Qué ocurre durante el ejercicio?

Los siguientes consejos te pueden ayudar a evitar los problemas relacionados con la diabetes mientras haces ejercicio:


  • Contrólate el azúcar. Tu médico te indicará cuándo debes comprobar tu concentración de glucosa en sangre –es probable que necesites comprobarla antes, durante y después de hacer ejercicio.

  • Toma la dosis correcta de insulina. Es posible que tu médico te recomiende reajustar la dosis de insulina cuando hagas ejercicio o deporte. Si te inyectas insulina, no lo hagas en una parte del cuerpo que utilices en la actividad antes de practicarla (como inyectarte insulina en la pierna antes de jugar a fútbol). Esto podría provocar que la insulina se absorbiera demasiado deprisa. Si llevas una bomba de insulina, asegúrate de que no interfiere con la práctica de ejercicio y que no se puede desconectar durante la misma. Pregúntale a tu médico que deberías hacer cuando no quieras llevar la bomba.

  • Aliméntate bien. Tu quipo de diabetología también te ayudará a adaptar tu plan dietético a fin de que tengas suficiente energía para hacer ejercicio. Por ejemplo, tal vez necesites tomar un tentempié adicional antes, durante o después de entrenar. Asegúrate de seguir una dieta adecuada para la diabetes –no pruebes estrategias como atiborrarte de hidratos de carbono antes de correr o comer o beber menos a fin de bajar de peso para poder participar en determinada categoría de lucha libre. Estas actividades pueden ser peligrosas para las personas con diabetes.

  • Lleva encima tentempiés y agua. Independientemente de que juegues a fútbol en el colegio o nades en la piscina de tu casa, ten agua y algo para picar a mano.

  • Si sales de viaje, llévate todo lo necesario para controlar la diabetes. Si vas a hacer ejercicio lejos de casa, no te olvides de incluir en la maleta los aparatos de medición, tus medicamentos, tu pulsera de alerta médica, información sobre dónde acudir en caso de emergencia y una copia de tu plan de control de la diabetes. Acostúmbrate a guardar todos esos artículos en una bolsa especial para que no tengas que pensar en cogerlos uno a uno cada vez que hagas el equipaje.

  • Díselo a tus entrenadores. Asegúrate de que tus entrenadores y monitores saben que tienes diabetes. Infórmales sobre lo que necesitas hacer para controlar la diabetes antes, durante o después de hacer ejercicio.

  • Toma el control. No dudes en dejar de hacer ejercicio o tomarte un respiro si necesitas picar algo, beber agua o ir al lavabo. También deberías interrumpir la sesión de entrenamiento si no te encuentras bien o percibes cualquier signo de que algo va mal.

En qué te debes fijar

Tu médico te enseñará qué concentraciones de azúcar son adecuadas o inadecuadas para hacer ejercicio. Si tu concentración de azúcar es inadecuada, también te explicará qué debes hacer para poder retomar la actividad que estabas practicando. Si percibes cualquiera de los signos o síntomas que figuran a continuación, deja de hacer ejercicio y sigue tu plan de control de la diabetes.


Es posible que tengas una concentración baja de azúcar en sangre si:

  • estás sudando mucho

  • notas que se te va la cabeza o te sientes mareado

  • estás tembloroso

  • te sientes débil

  • estás ansioso

  • tienes hambre

  • te duele la cabeza

  • te cuesta concentrarte

  • estás confundido

Es posible que tengas una concentración alta de azúcar en sangre si:

  • tienes mucha sed

  • tienes que orinar mucho

  • estás agotado

  • ves borroso

Asimismo, fíjate en cualquier corte, rasguño o ampolla que tengas y cuéntaselo a tu médico si se te ponen muy rojos, se te inflaman o te supuran pus –podrían ser signos de infección.


Estando preparado y sabiendo cómo seguir tu plan de control de la diabetes, podrás prevenir los problemas relacionados con esta enfermedad durante la práctica de ejercicio. Después de todo, los atletas profesionales siguen un programa de entrenamiento y nutrición para rendir al máximo –piensa en tu plan de control de la diabetes como en tu mapa de carreteras personal hacia el éxito deportivo.



Dowshen, S. [2018] Deporte, ejercicio y diabetes. KidsHealth. Recuperado de: https://kidshealth.org/es/teens/sports-diabetes-esp.html?WT.ac=p-ra#catsports-psychology-esp

 
 
 

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